Hoy me he animado a escribir sobre la escucha activa porque lo he tratado en consulta con un paciente, y creo que puede ser interesante para vosotros/as. La escucha activa es un factor importante de la comunicación y se define como la capacidad de saber escuchar y entender a la persona que habla. A su vez, se refiere a entender los pensamientos y sentimientos de la otra persona, no se limita a escuchar a la otra persona.

Es muy común querer contar lo que nos ocurre, dar nuestra opinión e interrumpir de manera frecuente en las conversaciones, por ello os doy algunos consejos de cómo poder mejorar a la hora de practicar la escucha activa.

Estar disponible, tener disposición para la persona y observarle.

No interrumpir, cuando nos están hablando es recomendable tener paciencia y esperar nuestro turno de palabra.

Amabilidad, mostrar amabilidad a la otra persona, sin juzgar y mostrando interés, siempre con respeto y educación.

– Preguntar cómo se encuentra. No empezar a hablar de nosotros enseguida, sino preocuparnos por la persona.

No solucionar ni aconsejar, a veces las personas necesitan desahogarse y no quieren escuchar nuestra opinión.

Formar parte de la comunicación, manifestar que le estamos escuchando con nuestros gestos, lenguaje corporal, incluso nuestra postura.  Ejemplo: asentir con la cabeza, contacto visual, parafrasear …

 

Si tenéis alguna duda, o queréis que se trate algún tema vuestro, no dudéis en poneros en contacto en la siguiente dirección psicologiamariangeles@gmail.com , un abrazo de vuestra psicóloga.